Hoy, Domingo 29 de Octubre, se desarrolló la segunda jornada del Congreso de Jóvenes Juntarnos2017. Luego de vivir un primer día muy intenso, los jóvenes desayunaron y se prepararon para un momento recreativo que se llevó a cabo en el Gimnasio del Colegio San Francisco de Sales. Por medio de una dinámica, se invitó a los chicos a caminar por todo el gimnasio para cruzarse entre ellos y luego encontrarse aleatoriamente y tener una serie de gestos con el prójimo que tenían en frente. Miradas a los ojos, tomadas de manos, abrazos y sonrisas; distintas formas de recordarnos que alrededor nuestro no solo hay personas, también hay hermanos, con historias, sueños y miedos igual que nosotros.

Más tarde, contamos con la presencia del Padre Gerardo Söding cuyas palabras resonarán por fuera de este Congreso en cada uno de nuestros corazones por mucho tiempo. El Padre Gerardo brindó una charla sobre Jesucristo y el Reino de Dios. A través del Evangelio nos invitó a reflexionar sobre la importancia de ver al Reino de Dios como algo que está dentro y entre nosotros. El mismo Jesús no define al Reino como una cosa o un lugar, sino que nos habla a través de imágenes, de parábolas; nos cuenta cómo es ese Reino, a qué se parece.

En su exposición, el Padre Söding, utilizó la Parábola del sembrador, con la que luego se continuó trabajando en comunidades. ¿Cuáles son esos pájaros que se roban mi semilla? Como jóvenes, ¿Cuáles son esas espinas que nos clavan, esas piedras que no nos dejan crecer? ¿Cuándo nos sentimos verdadera tierra fértil, lista para dar fruto? Con estas resonancias elaboraron sus respuestas en formato de tweets que fueron publicados en las redes sociales de la Vicaría de Jóvenes.

Luego del almuerzo y un momento de descanso y recreo, los jóvenes se reunieron nuevamente en comunidades para volcar todo lo vivido este fin de semana en cuatro proclamas que van en el mismo sentido de la parábola del sembrador. Aquella tierra que queremos abonar, esas piedras que queremos sacar, qué pájaros queremos espantar y espinas arrancar. Partiendo del trabajo de nuestros jóvenes, se elaboró la proclama final del Congreso de Jóvenes 2017 que también está publicada con el objetivo de que la voz de los congresistas llegue a todos lados.

En otro momento de la tarde, nos visitó Mariano García, coordinador nacional de la Pastoral de Juventud. Se proyectó un video acerca del Encuentro Nacional de Juventud que se desarrollará en mayo de 2018, en la ciudad de Rosario. Este encuentro será muy importante ya que es el segundo que viviremos como Iglesia joven y han pasado treinta y dos años desde la primera edición del mismo, acontecido en la ciudad de Córdoba.

El sol iluminó el patio del Colegio Pio IX toda la tarde, el anuncio de lluvia se convirtió en un solo chaparrón durante la mañana y todos los congresistas pudieron disfrutar del aire libre. Durante la tarde, y luego de preparar el documento final, quedó un momento libre para compartir arte y música. El Padre Quique Carriquiri acompañó con su música, interpretando canciones propias que aluden a realidades difíciles de los jóvenes de nuestra ciudad, como las drogas y la prostitución. Además nos visitó la murga de Nuestra Señora del Valle, compartiendo un rato de baile y alegría.

Preparados para el cierre, el equipo de moderadores concluyó la Proclama, la cual fue leída en voz alta por todos los congresistas y voluntarios, generando un momento cargado de emoción y energía en el patio del Colegio Pío IX. Las conclusiones alcanzadas por este Congreso, son el principio de un camino que hoy empieza a andar la Vicaría de Jóvenes de nuestra Arquidiócesis. En nombre de los 500 congresistas, moderadores, voluntarios y organizadores, queremos decir ¡GRACIAS!