La misericordia nos llama a salir al encuentro de esta necesidad, sobre todo en este tiempo de frío. Sin embargo, quizá haya otro tipo de vestidura que también Jesús nos invita a poner: la vestidura de la dignidad, del respeto, de la protección. Siempre tendrás que cubrir la desnudez del prójimo con el manto de la caridad y de la piedad.

Hay otro problema relacionado con esta obra de misericordia. Hay algo mucho más grave que no vestir al desnudo; es desnudar al vestido. Esto significa quitarle la dignidad, hablar mal de alguien. Es decir, “sacarle el cuero”. Cuidate de esto!

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