Esta obra parece que pasó de moda. Sin embargo existe nuevos esclavos y nuevas cárceles. Hay que redimir de nuevas esclavitudes que amenazan la humanidad. No podemos quitar las rejas o las esposas de la muñecas; pero sí podemos quitar las cadenas del alma, propia o de nuestros hermanos.

Hay muchas cárceles y esclavitudes íntimas. Es tarea nuestra liberarnos y liberar a todos los cautivos: desde el preso al drogadicto, desde el avaro al consumista, y sobre todo, de la vida sin sentido.

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