En la noche del sábado 23 de mayo, durante las vísperas de la fiesta de Pentecostés, los jóvenes de nuestra ciudad celebraron distintas Vigilias de Pentecostés en varias Iglesias de la Arquidiócesis. Hoy son las redes sociales el máximo lugar de encuentro virtual entre los jóvenes, fue por eso que se organizó la convocatoria en torno al hashtag #LaAlegríaDe, por medio del cual, los chicos compartieron fotos, videos y reflexiones según la Vigilia de la que participaron.

En el barrio de Belgrano, jóvenes de las parroquias San Martín de Porres, Inmaculada Concepción y Luján Castrense se reunieron en esta última alrededor de las 21hs donde festejaron con actividades interparroquiales centradas en la alegría de la misión, la oración y el sumar valores a nuestra sociedad.

Una hora antes comenzaba la Vigilia en el colegio Nuestra Señora de las Nieves, en Liniers, donde 140 adolescentes y chicos, participaron de actividades artísticas relacionadas con la llegada del Espiritu Santo. Se proyectaron videos que invitaban al debate de los espectadores, mientras otros presentes optaron por tomar pinceles y dejar su huella en varios murales.

El Decanato Palermo Sur tuvo varios eventos simultáneas, entre ellos el convocado por la Parroquia Ntra. Sra. Del Valle que reunió a toda la comunidad en una noche donde hubo canto, baile y piezas artísticas como la que interpretó el grupo de teatro Rayito de Sol, representando las vivencias de las primeras comunidades cristianas frente a la llegada del Espíritu Santo. A unas cuadras de allí, en el colegio San Francisco Javier la propuesta giró en torno a una consigna especial. “Espíritu Santo quiero ser puerta para…” fue la invitación para que los jóvenes se animaran a expresar el compromiso y la voluntad de abrir la puerta a todas aquellas dificultades cotidianas que nos cierran frente al prójimo.

Pero la más convocante fue sin duda la del colegio Santa Brígida en el barrio de Devoto. Punto de encuentro para más 900 jóvenes que se animaron a elegir entre tres propuestas: la misión, la oración y el encuentro entre chicos de distintas parroquias del Decanato. Se encargaron de hacer misiones por el barrio, incluyendo visitas al Policlínico Bancario y la Plaza Irlanda para compartir con otros un momento de fraternidad; hubo juegos y actividades en distintos stands para aprender más acerca de los dones del Espíritu Santo y en la Capilla del colegio la música y el rezo del Rosario fueron los protagonistas.

Pudimos experimentar el gozo de la unidad en la diversidad, porque los dones que nos da el Espíritu son para disfrutar y compartir en comunidad” nos contaba uno de los chicos presente en la vigilia de Devoto.

Aunque las parroquias y colegios convocantes plantearon distintas propuestas y matices en las celebraciones, todas coincidieron en el cierre de una noche tan especial. Jesús hecho Pan entre cantos y adoración llegó, para luego celebrar juntos la Santa Misa que encendió el fuego del Espíritu Santo entre los jóvenes, con la alegría de sentirse acompañados por Jesús, #laalegríade ser parte de una misma Iglesia que los convoca a seguir caminando juntos.